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Blog de Fundación Cauce

marzo 2016


X 2/03/2016
Tener o no tener

Hoy 26 de febrero, día siguiente de sumado años, me encuentro en situación de disponibilidad; tengo la sensación de haber cumplido la mayor parte de las cosas, para lo que creo, que he venido a hacer.

Cómo dice la Zarzuela, “hace tiempo que vengo, sin saber a que vengo” y es posible que nunca lo sepa, ¿pero, y si ¿¿¿sí???”.

Ver a los míos en las mejores manos, me produce sensación de tranquilidad, sé que aunque tengan sus rencillas, se cuidarán unos de otros y, esto hace que uno no se sienta imprescindible, aunque pudiera ser necesario.

Álvaro de Iglesia, director de una  revista, llamada “La Codorniz”, -desaparecida hace muchos años- decía siempre que, “solo son felices los tontos”, no seré yo quien ratifique su pensamiento, porque tanpoco tengo elementos de juicio que aseguren esto o lo contrario, pero sí creo que el conocimiento de lo que merece la pena y no,  puede hacerte sentirte bien, disfrutando con lo que cada uno es capaz de asimilar.

Sé que cuando uno reza, hace un pacto con aquél en el que cree; hágase tu voluntad…el pan nuestro de cada día…perdónanos nuestras ofensas…

No puedo olvidar, que cuando era joven hice un pacto: “Señor déjame vivir hasta que mis hijos, puedan defenderse solos”. Aún a sabiendas, que mi mujer, las madres en general, tienen más capacidades ante situaciones adversas, egoístamente me sentía imprescindible

El pacto se ha cumplido, pero la oración nunca debió ser esa,  debí pedir; “que a mis hijos nunca les falte la salud.”

El encargado para estos asuntos en la tierra, lo recogió al pié de la letra, yo he gozado hasta ahora de buena salud, pero se llevó al mayor de mis hijos.

Sé que estaré aquí, poco o mucho. El tiempo que me quede, procuraré aprovecharlo, abriendo las manos un poco más cada día y,  procurando ir aligerando el  equipaje.

A mis hijo/as siempre les digo, aquélla frase de  la actriz  Laurent Bacall a Humphrey Bogart, en la película “tener y no tener”:

  • No tienes que fingir, no tienes que decir nada, “si me necesitas silba”.,. ¿Sabes silbar no? Si me necesitas aquí estoy.

 

Pocholo
Un día cualquiera de nuestra era.



M 1/03/2016
Voluntariado, complemento de la familia

El trabajo, las obligaciones, el afán de superación, nos han sumergido en un ritmo de vida, cada vez más frenético. Vivimos con gran velocidad los constantes cambios tecnológicos, sociales o educativos, y en medio de todos ellos, no encontramos tiempo para dedicar a los demás.

La Fundación Cauce, entidad de carácter benéfico asistencial, nace en Valladolid en l996 como respuesta a la inquietud de un grupo de personas ante la necesidad de diferentes colectivos sociales que demandan su solidaridad. También tenemos sedes de la Fundación en Burgos, León y Oviedo, aunque también desarrollamos actividad en Palencia y Salamanca.

Ser voluntario de la Fundación Cauce es mucho más. Es participar de otra forma de vivir que aúna los esfuerzos y la comprensión de todos  para hacer frente a una sociedad más compleja. Todo por una sonrisa, por un aliento de esperanza, por una ilusión.

Los voluntarios asisten periódicamente a sesiones donde exponen en común los problemas y las soluciones. La formación es solo una herramienta para conseguir un voluntariado eficaz, comprometido y de calidad.

La infancia es una de las áreas en las que la Fundación se emplea más a fondo. Participa en proyectos de apoyo escolar a alumnos de Primaria y Secundaria, creados para niños carentes de familia o con situaciones anónimas dentro de ésta.

Junto a la infancia y la juventud, la Tercera Edad es uno de los colectivos donde el voluntariado se hace más necesario. La Fundación Cauce trata de aliviar la soledad de nuestros mayores desplazándose a sus domicilios y ayudándoles en su vida cotidiana., como ir al médico o dar un paseo, uno o dos días a la semana. También hay residencias a las que acudimos para reforzar el trabajo de los profesionales del centro.

La solidaridad de los voluntarios y voluntarias de la Fundación Cauce también está con los inmigrantes. Aquí tienen  que aprender nuevas costumbres, nueva lengua pero también conocimientos para integrarse en nuestro mercado laboral.

FUNDACION CAUCE, UN PROYECTO DE TODOS Y PARA TODOS


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